Pues sí, señores, como pasa el tiempo. Hoy hace 5 años que escribí mi primera entrada en un blog, en el ya difunto blog de Sima de Rol que yo mismo cree cuando Blogger aún era una Beta y se hablaba de las bitácoras como el 6º poder...
¡Qué joven e inexperto era entonces! Lo podeis comprobar en esta,
mi primera entrada jamás escrita, que se parece sospechosamente a la primera que escribí
aquí en PIFIA, aunque a mí me gusta más.
Desde ese día he escrito más de 300 entradas, principalmente en la Sima y en PIFIA, aunque también colaboré mínimimante en El Compedio de Dioses que creó Khazum y que ahora está desaparecido y un par de entradas más perdidas por el ciberespacio. Si queréis, podéis seguir toda mi evolución en la Sima, pero yo no se lo recomendaría a muchos, ya que
son 259 entradas de las cuales muchas eran copia y pega directamente de Internet, del resto es un poco más difícil seguirle la pista, puesto que nunca más les puse a mis entradas una etiqueta con mi nombre, así que resulta un poco complicado poner un link a todas las entradas de PIFIA y otras colaboraciones.
Mirándolo desde el futuro que es ahora a mi pasado, nunca escribí seriamente acerca de nada, para mí escribir tenía que ser algo divertido y si no, como muchas otras cosas, no lo hacía. Alguna vez me gané broncas del resto del equipo por mis famosos copy-paste o mis entradas absurdas (la palma se la lleva
esta, que además es mi entrada que más comentarios ha recibido, ¡más de 150!) pero yo me sentí bien escribiéndolas y me sirvieron para pasar un buen rato.
Con el tiempo mis hormonas han ido encontrando su sitio: he dejado de crecer (por lo menos a lo alto) y mis pensamientos ya no sólo incluyen
tetas, zombies y katanas sino que me he empezado a preocupar por otros asuntos, como conseguir que el gobierno me pague el vicio este de jugar al rol, aprobar una carrera y convertirme en un hombre de provecho y evitar cortarme las manitas con la motosierra.
Creo que me puedo sentir orgulloso de estos logros que evidencian todo el tiempo que he
desperdiciado invertido en crear cosas nuevas o refritos de refritos para
desgracia de los que me leen el deleite general de la población humana.
Pues eso, ¡por otros 5 años dando el coñazo con mis teclados!