Entrada destacada

Torneo de Carcassone 5 de Mayo

Ante el éxito del I torneo Oficial PIFIA-Crinos de Colonos de Catán que celebramos la semana pasada (y por la presión de las peticiones pop...

domingo, 4 de marzo de 2012

Ki en la mesa del Narrador III

Donde Ki analiza en detalle el transcurso de la partida en la mesa de El Narrador, II Parte

Capítulo 4, Los PJ´s

Bueno, esto es meterse en camisas de once varas, pero ya puestos, ¡que llamen al sastre! Los PJ´s son muchos y muy diversos. Dentro de los que yo conocí estaban, por orden en la mesa (y espero no olvidar ninguno):

- Una elfa arquera con acceso a cierta magia elemental y un familiar en forma de lince.

- Un enan@ sediento de sangre con acceso a cierto conocimiento rúnico y sigaldrico básico.

- Un gigante hombre lobo de fuerza descomunal, con 3 estadios de transformación, que está aprendiendo a controlarse.

- Un humano con antiguos problemas de alcoholismo que se ha reconvertido en el líder del grupo al ser reconocido como heredero de alguien importante, no me quedo muy claro quién.

- Mi PJ prestado, una especie de gnomo con antepasados hobbits, por lo visto amante del fuego y las cosas que explotan.

- Un humano guerrero normal, con ciertas ideas equivocadas sobre la estrategia de ataque a un trol con hongos nucleares de por medio.

- Un ser que ha cambiado tantas veces de cuerpo que ya no se sabe que era en el original. Ahora se ha hecho adepto al Gremio de Alquimistas y está empezando a aprender cómo y cuándo recolectar ingredientes.

- Una aprendiza de las artes arcanas, con cierta tendencia a invocar hongos nucleares a las primeras de cambio.

Esta variedad significa el infierno para el máster, que tiene que consultar prácticamente todas las reglas que existen, pero le da un toque especial al juego. A mi entender, los PJs están demasiado sobredimensionados, con equipo excesivamente poderoso, aunque también es cierto que un mundo con tanta magia pululando hace que primero, sea más fácil conseguir equipo modificado genéticamente mágicamente y segundo, que este sea absolutamente necesario para vencer los distintos retos de manera aceptable. Espero que no me lean muchos de mis jugadores habituales y me empiecen a exigir espadas mejores que +1 o +2 :D

Ki y El Narrador
Infierno: Muchos y malvados

Otra cosa es que el miembro designado como líder es también el comáster del grupo. No estoy acostumbrado a tener que seguir a otro jugador, pero me parece una muy buena solución cuando hay tanta gente en la mesa, aunque claro, a veces “hay que hacer lo que el líder manda”…

Capítulo 5, El Narrador (Nunca mejor dicho)

Me descubro ante él. ¿7 años dirigiendo a un grupo de 10 personas? Por muy mal que lo haga, que no es el caso, ya se merece todo tipo de reconocimientos.
Ki y El Narrador
El Narrador y “La Mano del Master”


Como ya he comentado, lo que El Narrador está intentando hacer ahora, o al menos es la impresión que tengo, es conducir a su grupo de un estilo lineal a uno más abierto, pero se está encontrando con algunos problemillas. Me voy a permitir darle un par de consejos, ya que yo ya me enfrenté a esto con la Campaña de Las Gestas de Malaz, y que él escoja lo que prefiera.

- La agorafobia: He detectado que muchos jugadores sufren pánico escénico cuando se les saca de su cómodo túnel predirigido, donde los objetivos y el curso a seguir están muy claros y se les coloca en mitad del mundo cruel sin nada fijado que hacer. En vez de decir “Que grande es el mundo, vamos a ver si lo exploramos, lo saqueamos y con un poco de suerte, vivimos para contarlo” se quedan parados allí dónde se les soltó, sin saber qué hacer, ni a dónde dirigirse. Para nosotros, másters del universo, es muy difícil entender esta situación y es posible que no sepamos hacer que el grupo vuelva a divertirse si no es volviendo al “efecto túnel”. Bueno, lo primero es darse cuenta de que esta situación existe.

- La importancia del “infiltrado”: El Narrador ya tiene la mitad del trabajo hecho, ya que hay un líder en el grupo al que los demás están más o menos habituados a seguir. Es importante contar con su complicidad para llevar a buen puerto las misiones. Yo lo hice, a un nivel muy primitivo, con Bano, un PJ mendigo en un grupo de guerreros, que me servía de excusa para introducir determinadas situaciones o cursos de acción, muchos de ellos previamente pactados antes de la partida.

- La Liga de exploradores: Una vez más, EL Narrador ya tiene la mitad del trabajo hecho. Ya existe una Liga de Exploradores de Lüreon que encarga trabajillos al grupo de vez en cuando. Mi consejo es seguir un esquema parecido al de La Choza del Friki, en el que la Liga ofrece una serie de trabajos específicos y limitados después de cada sesión y los jugadores escogen lo que quieren hacer, desde seguir uno de esos casos hasta ir por su cuenta y riesgo a hacer lo que más les convenga. Es un buen sistema para pasar gradualmente de un efecto túnel a un sandbox. En mi caso, no hubo mucho tiempo para desarrollar este sistema, pero yo utilizaba al grupo como cuerpo de vanguardia del ejército, y les llegaban periódicamente mensajeros con instrucciones, que habitualmente no eran cumplidas, pero eso es otro cantar.
Ki y El Narrador
Sobran las explicaciones, ¿no?

Igual desarrollo más estos conceptos en otro post, pero ahora se me va de las manos. En conjunto creo que El Narrador es un buen Máster, capaz de atraer la atención del grupo incluso en los momentos de más caos en la mesa, y me mola mucho la ambientación que está usando. Voy a aprovechar para desmelenarme en cuanto a magia se refiere, que igual no me viene mal desintoxicarme un poco de tanto “realismo” épico.

Capítulo 6, Yo

Ya puestos a rajar de todo, voy a hacer un poco de autocrítica también.

Después de las presentaciones y de la explicación básica del sistema, empezamos la trama en sí. No me costó demasiado integrarme, aunque no sabía muy bien como llevar a mi PJ. Sabía que no tenia muchos puntos de vida, así que lo jugué como un cobarde prudente, sobre todo porque no quería matar a un PJ que no era mío… Por lo visto el jugador propietario es bastante más audaz, pero allá él con sus audacias.

La partida no presentó muchos problemas, aunque en algún momento discrepara de las decisiones tomadas por el grupo, pero bueno, el líder manda, es lo que tiene ;)

Y, como dice Bano, igual tenía que haber ido con libro de instrucciones… La cara de El Narrador cuando vio mi ensalada (bastante aplastada, con el membrillo derretido y mala pinta en general) fue algo que merecía la pena verse. Supongo que tengo que decir que tengo los hábitos alimenticios de un bárbaro: Si se mueve, golpéalo y comételo. Si no se mueve, golpéalo hasta que se mueva y comételo. Si después de golpearlo no se mueve, probablemente sea una piedra…

¡Nos vemos en la siguiente partida!
Publicar un comentario
Related Posts